Las intervenciones incluyen la construcción del Acueducto 315 y el recambio de cañerías y válvulas en el casco histórico, con una inversión conjunta superior a los $12.500 millones.
El intendente municipal, Rodrigo Aristimuño, destacó el avance de dos obras estratégicas que permitirán fortalecer el sistema de abastecimiento de agua potable en Punta Alta y mejorar la prestación del servicio para los vecinos.
Junto al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el Municipio avanza con la construcción del nuevo Acueducto 315, una inversión superior a los $570 millones que permitirá garantizar el abastecimiento de agua a más de 8.000 vecinos.
Al mismo tiempo, continúa la obra de recambio de cañerías y colocación de válvulas en el casco histórico, con una inversión superior a los $12.000 millones y financiamiento de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. La intervención permitirá renovar infraestructura fundamental y mejorar la administración del recurso, especialmente durante los períodos de mayor demanda.
Ambas obras forman parte de una estrategia de inversión y planificación destinada a fortalecer la infraestructura hídrica de la ciudad y dar respuesta a una de las principales preocupaciones de la comunidad.
Desde el Municipio se destacó que resolver problemas estructurales requiere inversión, planificación, decisión política y gestión sostenida, para transformar las necesidades históricas en obras concretas.